"La peor lucha es la que no se hace"

lunes, 29 de noviembre de 2010

Seamos críticos

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Los resultados de las elecciones catalanas de ayer han dejado varios apuntes que valdría la pena analizar. Analizar crítica pero constructivamente.

  • El tripartit ha fracasado.
  • La xenofobia y el racismo venden. Ahí están los resultados de Anglada, la subida del PP, y los discursos compartidos en este ámbito con CiU.
  • UPyD en Catalunya no tiene nada que hacer.
  • Se acentúa el sentimiento soberanista con la entrada de Solidaritat.
El desgaste de Montilla, unido a la mala gestión económica (y general) de Rodríguez Zapatero, han arrastrado al PSC a los que son ya sus peores resultados históricos. Y los que son un claro aviso al PSOE estatal para que comience a pensar si lo que está haciendo en el gobierno central de verdad es lo mejor, o mínimamente lo aceptable (cosa bastante dudable pues a día de hoy es títere de 37 empresas y de los famosos mercados).
Pero no solo ha arrastrado al PSC. Ni ERC ni la coalición entre Iniciativa y Esquerra Unida se libran de una disminución de su apoyo electoral.

La xenofobia y el racismo de PxC estuvieron durante el recuento dentro del Parlamento aunque al final han quedado fuera. Una subida histórica que debe hacer reflexionar a todo el mundo. Por un lado a las agrupaciones de derecha (CiU y PP) que han enriquecido el discurso ultra de Anglada, o han sentido una simpatía sospechosa (la campaña del PP ha sido famosa por su jueguecito y por su discurso anti-inmigración) hacia tal discurso.

Y, por otro lado, a la izquierda. A la izquierda en general. El miedo ha vuelto a ser cómplice de la subida de este discurso xenófobo-racista, alimentado por la clásica tontería de que el inmigrante viene a robar el trabajo al autóctono. Desde la izquierda alternativa es vital reforzar el discurso contra el neoliberalismo en el que está sumergido el gobierno de Zapatero, y es vital también reforzar el discurso contra las ideas ultraderechistas que poco a poco quieren calar, disfrazadas de corderitos inocentes, en la sociedad.
Crear conciencia para que el trabajador y el ciudadano de a pié entienda que el desempleo masivo no es culpa de la inmigración y la multiculturalidad, si no que es un resultado más de la crisis provocada por las políticas neoliberales durante tantos años en todo el mundo. Y, en gran parte, por el aprovechamiento de ciertos explotadores a la hora de contratar a trabajadores (presión a inmigrantes para aceptar un sueldo paupérrimo, trabajos sin contrato...) en una situación económica difícil.

También hemos visto como el partido populista de Rosa Díez, eso que llaman UPyD, se ha hundido totalmente. Ha sido superado por la CORI (el partido que llevaba en sus listas a Carmen de Mairena), por Des de Baix (la apuesta de Izquierda Anticapitalista), por el Partido Pirata y por el Partido Antitaurino.
Algunos dicen que es porque Ciutadans se lleva sus votos en Catalunya, no obstante yo creo que se debe a su nulo discurso en general y su supeditación al personalismo de Díez. Cosa que le hará perder seguramente un numero amplio de votos, en un medio plazo, en todo el país.

Respecto a la coalición de izquierdas hay que ser críticos. El descenso de la coalición ICV-EUiA se ha debido al seguidismo que han tenido durante estos años al PSC y a la conformidad en el gobierno de Catalunya. Se debe, también, a los aporreos de Saura sobre los principios de la izquierda, que dejaron en evidencia a Iniciativa.
El resultado de "aguante" que ha tenido la coalición ha venido marcado por el aumento de la opción de Izquierda Unida en el resto de España. Es decir, se debe a la recuperación del discurso crítico contra el neoliberalismo (aunque sea ejercido por la mal llamada izquierda), y al componente de EUiA.

Por eso, estos resultados deben ser analizados seriamente, sin caer en el conformismo como he venido viendo a lo largo de hoy.
Hay que analizar la política de pactos, tanto las coaliciones como los pactos de gobierno o apoyo al PSOE. Se debe ser autocrítico porque solo de esta forma se puede mejorar.
Es hora de sentarse a hablar, decididamente, sobre cual es el futuro que queremos para la izquierda en España. Si se quiere seguir siendo una mera pata de apoyo de la mesa de PSOE o se quiere avanzar y conseguir, por fin, las medidas obreras que tanto hacen falta. Es decir, predicar con el ejemplo que damos, ejecutar de forma práctica la teoría que se lleva en los programas.

Sobre esos pactos hay que empezar a plantearse dar apoyos puntuales. ¿Qué se prefiere en el ayuntamiento, comunidad o en La Moncloa el progresismo del PSOE antes que el conservadurismo del PP? De acuerdo, votemos al candidato del PSOE e, inmediatamente, pasemos a la oposición. A una oposición obrera y socialista, igual de contundente con las medidas neoliberales, independientemente de quién las ejerza. No podemos gritar en la calle contra el capitalismo y la economía neoliberal aplastante, y luego seguirle el juego y sostenerla en las instituciones.
Nada más y nada menos que pactar sobre el programa. Si no se cumple una mínima parte del programa de izquierdas que se lleva, no se pacta, no se co-gobierna. Se hace oposición.

Sobre el pacto de ICV valdría la pena, también, preguntar a los socios de Iniciativa qué es lo que buscan de él. Si buscan tener una voz obrera mínima junto a IU en un par de parlamentarios en Catalunya y montar luego un referente estatal que compita directamente con ella.
Desde el charco de IU hay que plantearse si de verdad es favorable o sana la coalición con ICV. Y no se me echen las manos a la cabeza, es ni más ni menos que analizar los pros y los contras que tiene este pacto. Pero no "pros y contras" para IU, si no los pros y contras para la sociedad en general. Los pros y contras que, en un corto-medio plazo, tiene esta coalición a la hora de aplicar el programa socialista o a la hora de avanzar hacia la alternativa de gobierno al PSOE que un día fue el PSUC

Porque, no seamos hipócritas... ¿estamos aquí para sentar a un par de compañeros cada cuatro años o para transformar la sociedad?

viernes, 26 de noviembre de 2010

El juego de los capitalistas

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Esta semana hemos conocido el rescate a Irlanda. Bueno, creo que no he matizado: hemos conocido el rescate del sistema neoliberal irlandés, ejecutando y destruyendo el poco rastro social que pululaba por allí.

Durante años, Irlanda ha servido como ejemplo a multitud de políticos y economistas neoliberales que veían en ella el adalid de la vida económica. El sistema, el país a seguir. Como dato (uno de ellos) ponían la comparativa de que en Irlanda el Impuesto a Sociedades es del 12,5% y en España del 30%. Y digo "es" porque este tipo de cosas no se ha atrevido a tocarlas el Primer Ministro irlandés, que quiere seguir con el modelo ultraliberal que les ha llevado a la ruina.
Ahora, todos aquellos que antes ponían como ejemplo a Irlanda, prefieren no hacer valoraciones o se limitan a balbucear. 
Las medidas neoliberales que están adoptando los Estados por orden de los mercados (que hay que insistir en que nadie los vota ni elige) están hundiendo más todavía a esos Estados. La política del recorte público a España, por ejemplo, le está trayendo más paro y más pobreza. 

¿Es que vamos a seguir jugando a su juego? ¿Por qué tenemos que seguir jugando a la ruleta rusa si tenemos alternativas desde la izquierda?
En el año que se avecina tendremos encima de la mesa el "rescate" (o la condena) a España. Y, sin querer ser ni agorero ni pitoniso, yo digo que antes del verano.
¿Por qué? Pues fácil: España está sumida en una espiral ascendiente de paro, con todo lo que ello conlleva para el Estado y la sociedad en general. No levanta cabeza por ningún costado... y parece ser que los mercados ya están muy nerviosos respecto al futuro de este país.
Y, para entender el tema de los rescates (por qué un rescate es nefasto para un país) y la deuda (diferenciar entre privada y pública), el vídeo de arriba puede servirnos de orientación y crítica.

En 2011 veremos más recortes desde el propio gobierno de Zapatero. Más recortes que, sin duda, se acentuarán y se endurecerán en cuanto la UE y los mercados decidan hablar de "Rescate a España".

Hay muchas personas a las que les ha calado el mensaje que se intenta transmitir desde los medios de comunicación y desde los gobiernos. Ha calado el mensaje de que, para salir de la crisis, hay que entrar en el juego de los capitalistas. Que si los mercados piden recortes y esfuerzos, será porque después nos vamos a ser recompensados o que vamos a salir antes de la crisis.

No hay salida posible desde las políticas de ajustes. Si recortamos en gasto social, hay más paro, y, si hay más paro, el Estado ingresa menos dinero, teniendo que recortar en prestaciones sociales y otra vez en gasto social... Y entramos en una espiral constante de la cual no se sale porque a los que hay que dar confianza es a los ciudadanos, no a los mercados.

Hay una fórmula sencilla a través de la cual el Estado debe generar confianza al pueblo: el empleo. Y el empleo solo puede llegar desde la inversión pública.
Se debe buscar el dinero que ha sido defraudado en los países a través de una política seria que termine con la economía sumergida; se debe llevar a cabo la fiscalidad progresiva (contemplada en la Constitución actual) para que pague más quien más tiene y más cobra.
Y, a través de esta búsqueda de dinero (que existe y no es ninguna utopía) se debe generar puestos de trabajo y cambiar el modelo productivo hacia uno más sostenible abandonando el ladrillo.

España (y los países en general) saldrán de la crisis cuando los trabajadores y la ciudadanía salgan de ella. Cuando el ciudadano y el trabajador no tengan miedo al futuro porque sepan que tiene un empleo digno, que tienen unos servicios sociales que les ayudarán y les formarán en cualquier momento. 
Esto se consigue a través de más política social y menos recortes.
No vamos a salir de la crisis desde el propio sistema capitalista intentando empezar de nuevo de cero a través de recortes, porque es insostenible.

Debe quedar claro que el Sistema está tocando fondo. Los capitalistas se han comido al capitalismo sin buscarlo... y es ahora cuando se debe hablar, precisamente, de socialismo.

martes, 16 de noviembre de 2010

En defensa de las palabras de Cayo

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Ya sabíamos todos (y como se avisó) que las palabras de Cayo Lara en la clausura del Encuentro de Jóvenes de IU en Leganés iban a traer noticias y artículos muy escabrosos.

Ayer mismo nos encontrabamos con la noticia en Público que, en mi opinión, trató el tema de una forma un poco tendenciosa y con ganas de generar morbo. Y lo digo por el título, porque en la noticia lo redactaba ya mejor y con palabras del propio Cayo.

Subió Cayo a hablarnos a los jóvenes y sus primeras palabras fueron "Queremos una dictadura". Hubo un silencio sepulcral durante unos segundos y enseguida rió e ironizó sobre que títular habría en los medios de comunicación simplemente con esas primeras palabras. Matizó diciendo "Queremos que las leyes se lleven al Boletín Oficial del Estado al dictado de los trabajadores por medios totalmente democráticos" y entonces aplaudimos con ganas los que allí nos encontrabamos.

Se han sacado muchísimo de contexto estas palabras. Los que hemos escuchado discursos/actos/entrevistas de Cayo Lara, sabemos de sobra la ironía con la que habla la mayoría de las veces y con la que pretende denunciar diversas situaciones.
Estas palabras de Cayo no han sido, ni más ni menos, que otra forma de denunciar la dictadura de los mercados. Unos mercados que, como todos sabemos, dicen y exigen lo que los gobiernos democráticos deben hacer con su economía.
Estas palabras, insisto, son otra forma de decir que los gobiernos del mundo deben (como dice, por ejemplo, nuestra Constitución) hacer las políticas que la ciudadanía ha votado y no lo que los mercados, que no votan a nadie ni son elegidos democráticamente por nadie, exijan.

Podríamos rizar más el rizo, poner colorines, o maquillar de alguna manera las palabras. Pero no. Las palabras son las que son, pero hay que entenderlas en según qué contexto y según quién las dice y cómo las dice.
A estas alturas acusar a Cayo Lara o a IU de querer montar una dictadura significa alinearse con los argumentos de la derecha más cavernícola. Significa no tener ni idea del programa y el discurso que Izquierda Unida ofrece.

Pero es que no acaba aquí. Lo que yo interpreto de "al dictado de los trabajadores por medios totalmente democráticos" es democracia participativa. Que sean los propios ciudadanos (que además son o han sido trabajadores) los que decidan sobre la política.
Esto lo lleva IU en sus programas desde su propia fundación, y nadie lo puede negar. Es algo que los militantes y simpatizantes de IU aceptamos porque, o bien lo elegimos, o bien lo votamos.

Por esto último, precisamente, no entiendo por qué algunos compañeros se ofenden de tal forma y hacen, en mi opinión, un incorrecto análisis de estas palabras, llegando a cuestionar si la organización realmente lleva esta línea política.
Además, no sé siquiera si estuvieron en el Encuentro de Jóvenes de IU, así que propongo que esperen a ver la intervención completa (todo fue grabado, si bien recuerdo) y juzguen ellos mismos las palabras de Cayo, así como su forma y su contexto de decirlas, antes de guiarse por juicios o artículos de los medios de comunicación.

martes, 9 de noviembre de 2010

Aquí no hay nada que ver

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La Comunidad Internacional sigue a verlas venir tras el ataque terrorista del estado marroquí perpetrado sobre la población saharaui. El ataque dejó varios muertos, muchísimos heridos, y la moral hundida a los activistas y luchadores por la libertad del Sáhara Occidental.

España no se quería pronunciar hasta que no lo hiciera Marruecos, y cuando se ha pronunciado ha pedido que la ONU medie en este conflicto... y que ellos básicamente se limpiaban las manos.

Lo cierto es que aquí hay un poco de todo. Marruecos se ha adueñado de unos territorios que únicamente pertenecen al pueblo saharaui, España ha cedido ante Marruecos todo lo que ha querido y más en una situación donde la obligación moral (y posiblemente legal) que tiene el estado español es indudable ante la que era una colonia suya hasta hace muy poco, la ONU no quiere mojarse... y la Unión Europea menos, donde Marruecos es un aliado estratégico-económico que no quieren perder. Ni aunque este aliado se salte el Derecho internacional, los Derechos Humanos, o la resolución del Consejo de las Naciones Unidas sobre la autodeterminación de los pueblos colonizados.

En estos últimos días hemos visto como han expulsado al eurodiputado español Willy Meyer en su llegada a El Aaiún, para intentar evitar precisamente lo que ha venido después. Esta expulsión es una anécdota, como dijo el propio Meyer, pero no deja de ser un acto antidemocrático ante el que nuestro Gobierno está totalmente de brazos cruzados.

Willy Meyer ha querido dejar claro que la situación en el Sáhara es insostenible. Los saharauis están soportando continuas torturas y aplastamientos de unos derechos reconocidos por las Naciones Unidas. Y, ante esto, es posible que el Frente Polisario vuelva a las armas, lo cual además está reconocido legalmente por las Naciones Unidas en el ejercicio de liberación de los pueblos colonizados.

Parece ser que no ha pasado nada, que aquí no hay nada que ver, que en El Aaiún y en toda la RASD la situación es normal y no hay ningún riesgo de genocidio por parte del estado marroquí. Parece ser como si la Comunidad Internacional no quisiera ver nada de lo que está sucediendo.

Y es que resulta muy difícil levantar la voz ante un estado en el que se tienen grandes intereses económicos. Les resulta dificil salirse del esquema que quiere Marruecos. Porque ya sabeis lo que se dice en estos casos: aquel que se mueva, no sale en la foto.