"La peor lucha es la que no se hace"

viernes, 29 de octubre de 2010

No nos domesticarán

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Ha fallecido el compañero Marcelino Camacho. Todo un ejemplo de lucha, de entrega, de ideas... todo un ejemplo de clase obrera y de revolucionario.

Ernesto Guevara dijo allá por 1960 que el revolucionario verdadero está guiado por grandes sentimientos de amor en clara referencia al amor hacia la humanidad, hacia la justicia, hacia la libertad de los pueblos, hacia la igualdad... 
Marcelino Camacho reunía las cualidades naturales y específicas para ser un gran revolucionario y un gran luchador contra las desigualdades sociales que sufren los pueblos. Estaba guiado sin duda por el amor que tenía hacia la humanidad y la justicia.

¿Qué voy a decir yo que a estas alturas no sepa nadie del compañero que hoy nos deja? Esta entrada es para rendir mi pequeño homenaje a una de las figuras que más ha luchado por los derechos de los trabajadores en España en el Siglo XX.

Es imposible quedarse con tan solo un momento o una frase de esta gran persona. Quizá su gran frase. Aquella que todos recordamos (tanto hoy, como mañana, como todos los días del resto de nuestras vidas)... aquella que decía claramente que "Ni nos domaron, ni nos doblaron, ni nos van a domesticar".

Se va Marcelino, pero su símbolo, su lucha, sigue. Sigue vigente en todos los jóvenes que estamos dispuestos a luchar contra todas las injusticias y desigualdades que, lejos de ser erradicadas, hoy cobran fuerza en un momento de crisis capitalista como el que estamos viviendo.

La trayectoria y la vida del compañero Camacho debe servirnos como ejemplo a todas las generaciones que comenzamos a inmiscuirnos en la lucha del Movimiento Obrero.
Porque él nos dejó como un jóven luchador más. 

Él nos ha dejado un legado y una lucha que, por nuestro amor a la humanidad, estamos obligados a seguir.

miércoles, 13 de octubre de 2010

La Reforma de la Ley Electoral

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Justamente ayer escribía yo sobre el tema de la Ley Electoral y hoy la blogosfera ha querido mostrar su malestar con dicha Ley injusta.

A continuación, reproduzco una carta que diversos bloggers estamos plasmando en nuestras bitácoras a modo de protesta. Así pues, quiero dejar claro que Escritos desde Suburbia subscribe totalmente las siguientes palabras:

Señorías:

Me dirijo a ustedes con el fin de hacerles patente mi preocupación por algo que por enésima vez, han rechazado en el Congreso.

Al parecer, esta semana van a aprobar cambios sobre la LOREG (Ley Orgánica del Régimen Electoral General de 1985), modificaciones a las que no niego su importancia, pero que, sin embargo, olvidan lo que debería acercarnos a un principio democrático por excelencia, el de: una persona, un voto. Aproximarse a ese principio debería ser para ustedes –representantes del pueblo— una obligación ética, si es que, como supongo, creen ustedes en la democracia.

El hecho de que quieran mantener la falta de proporcionalidad y las disfunciones en la asignación de escaños a los distintos grupos políticos que se presentan a las elecciones, no dice mucho en su favor y sí de sus propios intereses partidistas, creando desconfianza en la opinión pública que, como ustedes saben, no tienen a la clase política, precisamente, muy bien valorada.

¿Cómo se puede entender que se mantenga esa falsa proporcionalidad que hace que algunos partidos políticos necesiten unos 66.000 votos para obtener un diputado y otro (el caso extremo de IU/ICV) necesite casi 500.000? ¿Acaso les parece democrático una ley que hace que un votode unos partidos valga siete veces más de lo que vale el voto de otro?

Como ustedes bien saben, lo ideal para corregir este defecto sería cambiar la circunscripción electoral, pero ésta está recogida en la Constitución y no parece que ustedes estén dispuestos a cambiarla. Sin embargo, hay otras fórmulas que permiten, si no una proporcionalidad total, que haya una aproximación mucho mayor sin modificar la Constitución. De hecho una de las fórmulas sería la que, a petición del gobierno, ha sugerido el Consejo de Estado. Recomendación que ustedes han rechazado.

No es lícito que quien tiene el derecho de defender los principios democráticos elementales se opongan a que la proporcionalidad de una persona, un voto se pueda conseguir. No hay ninguna razón, salvo la de sus intereses partidistas para que no se acepte la reforma que ha aconsejado el Consejo de Estado. Así es que todavía están a tiempo, Basta que se pongan de acuerdo y sean capaces de anteponer una representación justa a sus propios intereses.

Si lo hacen, como ciudadanía nos daremos cuenta de que cumplen con su obligación. Porque, señorías, para que sean democráticos los acuerdos que ustedes toman, lo primero que debería ocurrir, es que la representación de la voluntad popular fuera lo más fiel posible a los votos que emite. Hoy no es así. En sus manos queda rectificar algo que parece tan obvio.

Puedes enviársela a los miembros de la subcomisión de la reforma de la ley electoral:
Puedes, también, firmarla en Actuable desde este enlace.

Subscriben esta carta:

Ya sabes, si estás dispuesto a ayudar. Comienza copiando y pegando la carta en tu bitácora/blog.

martes, 12 de octubre de 2010

Pseudo-democracia

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En el artículo 66.1 de la Constitución Española de 1978 se recalca que las Cortes Generales, entre las cuales está el Congreso de los Diputados, representan al pueblo español.
A simple vista, parece cierto, ¿no? Tengo que decir que, analizando la situación, ese artículo no indica la realidad. No es verdad.

Actualmente, la Ley Electoral que tenemos no es justa. Y digo esto porque, ¿en qué cabeza cabe que más de 2 millones de ciudadanos se queden sin representación en el Congreso?
Lo más natural y justo sería que, a tanto porcentaje de votos, tantos escaños. Es decir, que si el partido x saca un 10% de los votos, tenga el 10% de los escaños en el Congreso. Y ahí estaría la representación del pueblo español en la susodicha cámara.

En las elecciones generales del año 2008, IU-ICV recibieron el 3,77% de votos en todo el Estado y fueron la tercera fuerza política más votada. Con la actual ley obtuvieron el 0,57% de los escaños del Congreso y son la sexta fuerza en esa cámara.
¿Es esto justo? Creo que no hace falta que diga que no.

Ni PP ni PSOE están por la labor de reformar la actual Ley, y ambos por motivos diferentes pero sobretodo relacionados entre sí.
  • El PP porque sabe que, con una ley electoral justa, la izquierda ganaría terreno en las votaciones parlamentarias y ciertas medidas neoliberales y neoconservadores no se aprobarían nunca. O porque, probablemente, tendría que llegar a grandes acuerdos con la derecha nacionalista (CiU o PNV) para gobernar, quedando en evidencia ante sus votantes más españolistas y perdiendo apoyo electoral.
  • El PSOE porque, con una ley electoral nueva, tendría que pactar con la izquierda parlamentaria las medidas a tomar, frenando de esta manera las reformas que ese mismo partido quiere tomar en ciertas ocasiones (medidas tan neoliberales como las del PP), destapandose así el hecho de que la izquierda no está en el PSOE. O porque tendría que llegar a importantes acuerdos con la izquierda alternativa para gobernar.
Ninguno de los partidos que sostienen el actual bipartidismo quieren reformar la Ley Electoral para frenar el avance de la izquierda alternativa. Saben que, si frenan la reforma de la LOREG, será muy difícil que se erija una alternativa a PP y PSOE que gobierne.
En el caso del Partido Popular, también es de destacar que, si se reformase la actual Ley Electoral, la ultraderecha minoritaria tendría oportunidad de entrar en el Parlamento. De esta forma, se vería mermada su actual hegemonía en la derecha española.

Actualmente vivimos en una dictadura bipartidista, una pseudo-democracia disfrazada de democracia. Haciéndonos creer a todos que pintamos algo en las decisiones influyentes del día a día en la política y en el qué-hacer del país.

Pero no solo eso, la actual pseudo-democracia no es sólo pseudo por lo que aquí expongo. Hemos venido viendo que el ritmo económico es marcado por los mercados financieros. Estamos acudiendo al espectáculo del sistema capitalista dónde los mercados y los bancos dicen a los gobiernos lo que tienen que hacer  en materia laboral y económica, robando el justo y legítimo derecho a que sea la democracia la que controle la economía y no al revés.

¿Realmente esto es una democracia?

martes, 5 de octubre de 2010

Los sindicatos y la izquierda

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A estas alturas y con el panorama actual, los que hoy observamos con atención una traición en toda regla a los trabajadores (y pueblo en general), nos hacemos siempre la misma pregunta: ¿por qué la izquierda no despega de una vez? O la variante: ¿es que no hay una izquierda fuerte en este país?

Con la típica verborrea de siempre, el PSOE se vendió hace mucho tiempo como "la izquierda" en este país. Durante un largo tiempo, y repitiendo siempre los mismos métodos, hemos asistido prácticamente impotentes a cierta propaganda y noticias que destacaban la gran valía del PSOE como partido progresista y de izquierdas.
Basándome en Anguita (aunque el se refería al PSOE zapaterista), tengo que decir que el PSOE no es un partido de izquierdas: es un partido progresista.
"Es neoliberalismo puro y duro, lo que pasa es que hay ciertas gotitas de cuestión progre, que está muy bien. Pero a mí lo que me mide un hombre de derechas o de izquierdas es la contradicción capital-trabajo, el problema de los trabajadores."
La necesidad de una izquierda transformadora, alternativa y anticapitalista se antoja vital para hacer frente y evitar los ataques continuos del neoliberalismo (tanto el del PP como el del PSOE) a los trabajadores.
Esta cuestión no es baladí y necesita de un proceso ágil que culmine con una izquierda fuertemente cohesionada sobre los valores socialistas.

Los sindicatos, con sus pros y contras (que ya entraremos en ello), son un elemento de unidad y fortaleza de los trabajadores. Deben servir como voz coherente de las necesidades de los trabajadores; sobre todo en tiempos como estos en los que se intensifican los ataques de un gobierno que está de rodillas ante la banca mundial.
Durante un largo periodo de tiempo los sindicatos han sido dialogantes con el Gobierno de Zapatero, se han mostrado cercanos al diálogo social y han mostrado confianza en que dicho gobierno emprendiese medidas sociales para salir de la crisis.

Es hora de que los sindicatos mayoritarios, en bloque, promuevan un apoyo a la verdadera izquierda española, como esta promueve un apoyo a los sindicatos.
Por eso es vital construir una especie de "frente de izquierdas" que pueda conseguir un apoyo más o menos grande en las próximas elecciones para desarrollar un programa transformador y anticapitalista. En este frente deben tener cabida, además de los sindicatos, los partidos y agrupaciones que han venido promoviendo un programa socialista y alternativo, con la ayuda de los movimientos sociales y las asociaciones de vecinos que quieran sumarse en la construcción de una alternativa real y de izquierdas.

Las traiciones del gobierno de Zapatero a la clase trabajadora deben quedar reflejadas en las urnas (en las autonómicas y en las generales) ejerciendo el verdadero voto útil.
Si los sindicatos se introducen de verdad en el debate, podrán lograr que las medidas que solicitan lleguen a realizarse sin la necesidad de dialogar con un gobierno vendido a la banca y que ha dado de lado totalmente a los trabajadores y a la izquierda.
Y no solo eso, si no que podrán lograr que el proyecto fuerte de una izquierda alternativa y anticapitalista, no sea únicamente cuestión de soñar, si no que sea real y tenga opciones de realizarse.

Se puede conseguir un verdadero progreso (que ya toca) en cuestión de derechos para los trabajadores; que son los que, al fin y al cabo, movemos el país.

viernes, 1 de octubre de 2010

Que no sea en vano

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La Huelga General del 29 de septiembre superó con creces las espectativas que todos los que ibamos a participar en ella teníamos.
Aunque la sintonía de los medios de comunicación tradicionales fue la de siempre (poco seguimiento de la Huelga General, actos violentos en los piquetes informativos, anti-sistemas en Barcelona...) el dato posiblemente más objetivo que tuvo la jornada fue, junto a las manifestaciones multitudinarias de todo el país, el consumo eléctrico en toda la jornada de huelga.

En Catalunya bajó hasta un 25%, que fue dónde más cayó.
En Baleares, por ejemplo, cayó un 13%. Menor consumo que un domingo.
Y, en general, la caida fue de un 16% y de un 21% en las primeras horas de la mañana y de la tarde.

Fue el consumo que suele tener un día festivo. Esto quiere decir que España sí que paró el día 29.

Teniendo en cuenta este seguimiento, no cabe duda de que los trabajadores mostraron el descontento generalizado hacia la Reforma Laboral, la Reforma de las Pensiones, el retraso de la jubilación hasta los 67 años; y, en general, hacia la política económica que está llevando a cabo el Gobierno de Zapatero.

El esfuerzo que muchos trabajadores, estudiantes, parados, hemos hecho el pasado miércoles no puede quedar en vano. Paramos nuestro trabajo y asistimos a la manifestación con el objetivo de parar esta masacre social.
El Gobierno tiene que rectificar y escuchar lo que muchos estamos pidiendo: que emprenda una Reforma Empresarial, que emprenda una Reforma Fiscal basada en que pague más quien más tiene, que emprenda la verdadera lucha contra la economía sumergida, y un largo etcétera.

Sería un gran error si los sindicatos se dispusiesen a negociar con el Gobierno en estos momentos porque muchos hemos mostrado nuestra total ruptura con este. Los recortes de los derechos laborales conquistados tras muchos años de movilizaciones obreras no deben negociarse o pactarse.
Está claro que el Gobierno va a moverse muy poco y no se va a salir de su esquema actual. Lo único que quiere Zapatero es sentar a las organizaciones obreras para intentar colar la Reforma de las Pensiones como algo "de izquierdas" y obrero.

Los sindicatos deben plantar a Zapatero, haciendo ver que no van a sucumbir en las negociaciones a una rebaja (por mínima que sea) de cualquier derecho laboral. El único diálogo válido es el que muestre el descontento general de la sociedad española, el que deje bien claro que mediante recorte de derechos no hay que salir de la crisis.

La única Reforma Laboral que sirve y debe emprender Zapatero es aquella que suprima las ETTs, encarezca el contrato temporal y rebaje el horario de la jornada laboral a las 35 horas semanales que llevamos pidiendo tanto tiempo.

Y, sin ninguna duda, si Zapatero continúa con esta política o no rectifica, hay convocar una nueva Huelga General. Para contrarestar las medidas y para ofrecer una salida social a la crisis.

Porque cada vez somos y seremos más los que apoyemos las futuras movilizaciones.